Día 23: La vez que no hice muestra y la prenda le quedó al perro
Este día es para confesar algo:
No hice muestra.
Lo sé.
Teórica de la costura-tejido que soy, pero en este caso, me dejé llevar por la emoción.
“Mi tensión siempre es la misma” —dije.
“Conozco bien esta lana” —pensé.
“¿Qué puede salir mal?” —Spoiler: todo.
🧶 El crimen: un suéter
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Lo tejí con amor y cero muestras.
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Lo terminé, lo bloqueé, lo planché...
Y cuando lo fui a probar...
Le quedaba a un niño mediano.
😅 Opciones de solución:
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Regalárselo a alguien con hijos pequeños → No tengo.
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Llorar → hecho.
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Rehacerlo con las medidas reales → ya si eso… otro día.
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Aprender la lección → veremos.
📏 ¿Y qué aprendí?
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Que una muestra de 10x10 cm puede salvarte horas (y dignidad).
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Que cada hilo, aguja y día tiene su propia “tensión emocional”.
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Que mi perra luce fabuloso con lana lavanda.
🤓 Reflexión del Día
Hacer la muestra no es perder tiempo.
Es asegurarte de no terminar tejiendo…
una tienda de campaña en lugar de una rebequita.


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